La presidenta de la Asociación Paraguaya de Agencias de Viajes y Empresas de Turismo (Asatur), Rosanna Fustagno, puso en duda la continuidad de Uela y las empresas turísticas vinculadas al Grupo Vázquez tras la crisis de Ueno Bank. (Agencia de viajes Uela enfrenta vencimientos y el desafío de sostener los viajes)
Caso Ueno Bank: Asatur pone en duda el futuro de la agencia de viajes Uela
Rosanna Fustagno (Asatur) advirtió un efecto dominó sobre Uela y afirmó que la expansión del Grupo Vázquez en Paraguay ya generaba recelo entre las agencias.
Ueno Bank y Uala: Rosanna Fustagno, presidenta de Asatur, afirmó que el rápido crecimiento del Grupo Vázquez generaba recelo entre las agencias de viajes, y advirtió un posible efecto dominó sobre sus empresas turísticas.
En pocas palabras
- Crisis en Ueno Bank: la presidenta de Asatur, Rosanna Fustagno, expresó dudas sobre la continuidad de la agencia de viajes Uela y empresas vinculadas al Grupo Vázquez.
- Efecto dominó: Fustagno advirtió sobre un posible impacto en cascada en otras actividades del grupo ante la crisis financiera.
- Preocupación sectorial: el sector busca definir respuestas para los pasajeros y agencias afectadas por la situación, priorizando el cumplimiento de viajes contratados.
En diálogo con Ladevi, sostuvo que el crecimiento del conglomerado ya despertaba inquietud entre las agencias tradicionales y cuestionó un modelo comercial que combinaba reintegros bancarios con la adquisición de marcas reconocidas.
“No creo que persistan”, respondió al ser consultada sobre el futuro de esas compañías. Para la dirigente, el deterioro del negocio financiero puede desencadenar un “efecto dominó” sobre las demás actividades del grupo.
Su diagnóstico convive con una preocupación inmediata: conocer la situación de los servicios vendidos y coordinar respuestas para las agencias y los pasajeros que tienen viajes contratados.
“En tres años no puede crecer tanto un grupo empresarial”
Fustagno distinguió entre la sorpresa por la velocidad con la que se precipitó la crisis y los reparos que ya despertaba la expansión del conglomerado.
Aunque reconoció que la caída llegó en un momento que consideraba inesperado, aseguró que el crecimiento acelerado generaba desconfianza entre empresas con larga trayectoria en el mercado paraguayo.
“En tres años no puede crecer tanto un grupo empresarial, y eso nos daba cierto resquemor”, afirmó. Vinculó esa inquietud con la experiencia de agencias y operadoras tradicionales que conocen los tiempos necesarios para construir una marca y consolidar relaciones comerciales.
En su lectura, las adquisiciones permitieron acortar ese recorrido. “Ellos fueron por el camino más sencillo: compraron marcas prestigiosas para sumarlas a su grupo”, sostuvo.
La observación también contiene una preocupación por el costo reputacional de la crisis. Fustagno remarcó que las empresas incorporadas y sus profesionales contaban con reconocimiento propio antes de quedar vinculados al conglomerado. Ahora, esas trayectorias están expuestas a la incertidumbre sobre el futuro del grupo. (Caso Ueno Bank: imputan a un representante de la agencia de viajes Uela y a otras 26 personas)
Uela y el temor a un efecto dominó
La presidenta de Asatur identificó al banco como la cabeza del conglomerado y consideró que" su crisis compromete las posibilidades de continuidad del negocio turístico".
Su pronóstico sobre Uela y las compañías vinculadas es pesimista, aunque reconoció que todavía resulta difícil anticipar el desenlace. “En este momento es difícil dar un dictamen de lo que va a pasar”, señaló.
Según la información que manejaba durante la entrevista, realizada el jueves 5 de noviembre, las empresas turísticas del grupo habían dejado de vender. Al mismo tiempo, explicó que inicialmente habían buscado transmitir tranquilidad sobre los servicios contratados.
La dimensión de la operación añade complejidad al escenario. Fustagno recordó que el grupo atendía cuentas corporativas importantes dentro de Paraguay y que, a través de su operadora, también abastecía a otras agencias.
Por eso, la incertidumbre alcanza tanto a los clientes directos como a los intermediarios que comercializaron esos productos y mantienen el vínculo con el pasajero.
Reintegros y una competencia que las agencias cuestionaban
El crecimiento del grupo también había alterado las condiciones comerciales del mercado. Fustagno afirmó que desde Asatur habían objetado lo que calificó como “competencia desleal” por las ventajas derivadas de la vinculación entre el banco y el negocio de viajes.
Los reintegros asociados a Ueno eran uno de los principales factores de desequilibrio que describió la dirigente: ofrecían un incentivo de compra que las agencias competidoras no podían replicar por sus propios medios.
Sin embargo, aclaró que el alcance de esos beneficios era más limitado de lo que podía sugerir su promoción. “Después, al leer la letra chica, no era tan así”, indicó, en referencia a las condiciones de acceso, las categorías de clientes y los topes de compra. (Caso Ueno Bank y Uela por dentro: cómo se armó el grupo de agencias que creció con cuotas y reintegros)
La competencia entre bancos contribuyó a reducir parte de esa diferencia. Según relató, los usuarios comenzaron a exigir beneficios similares a otras entidades financieras, que respondieron con sus propias promociones.
Ese movimiento permitió equilibrar parcialmente la oferta, aunque dejó en evidencia el peso que habían adquirido los acuerdos bancarios en la capacidad de las agencias para captar y retener pasajeros.
Qué ocurre con los viajes vendidos y los pagos
Frente a las dudas sobre la continuidad de las empresas, Fustagno ubicó el cumplimiento de los viajes contratados como la principal preocupación del sector.
Al momento de la entrevista, Asatur no había recibido reportes de reservas comprometidas. La dirigente relató que había hablado con un responsable comercial de Intertours, la operadora que identificó como vinculada a Uela, quien le transmitió que lo emitido previamente estaba cubierto.
Según su relato, en esa conversación también le manifestaron incertidumbre por restricciones sobre cuentas bancarias de las empresas. La información sobre la cobertura de los servicios corresponde a lo comunicado por la operadora a la presidenta de Asatur .
Fustagno destacó la trayectoria de los profesionales involucrados, y expresó confianza en su voluntad de responder ante pasajeros y agencias. A la vez, llamó a quienes habían comprado productos de la operadora a trabajar en conjunto para atender los compromisos asumidos.
Entre las salidas que preocupan al sector mencionó los viajes estudiantiles de fines de noviembre, y las vacaciones de verano hacia Brasil y el Caribe. (Paraguay: renunció Santiago Peña por la crisis de Ueno Bank)
Consultas por devoluciones y una respuesta todavía en preparación
La dirigente describió otra consecuencia que puede alcanzar a agencias ajenas al grupo: las consultas de pasajeros que necesitan postergar sus viajes o recuperar dinero porque no pueden disponer de sus fondos.
La posibilidad de responder a esos pedidos depende de las condiciones de los servicios contratados. Fustagno explicó que las agencias buscan recuperar los importes que admiten devolución, pero encuentran límites en tarifas aéreas y reservas hoteleras no reembolsables.
Así, las dificultades financieras de los clientes añaden presión sobre la atención posventa, incluso en operaciones cuyos servicios ya estaban cubiertos.
Durante la entrevista, la presidenta de Asatur indicó que la entidad todavía no había definido medidas institucionales concretas ante las autoridades. Se encontraba relevando situaciones y escuchando a sus asociados, con la expectativa de establecer mecanismos de acción durante la semana siguiente.
“La reputación se construye”, remarcó Fustagno. Esa preocupación atraviesa su diagnóstico: las marcas y los profesionales que ganaron confianza durante años deben ahora responder por los viajes comprometidos en medio de una crisis cuyo alcance todavía está por determinarse.
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