Praga despliega una versión refinada y sorprendente de sí misma en un itinerario de 48 horas diseñado para los amantes de los viajes de lujo y el turismo personalizado que quieren descubrir una faceta única de la República Checa a través de una experiencia de conexión auténtica con la ciudad.
La oficina de turismo de la Ciudad de Praga te invita a un viaje extraordinario en la capital de República Checa.
La oficina de turismo de la Ciudad de Praga propone un programa cuidadosamente curado que invita a conocer el destino desde una perspectiva sofisticada y sin prisas con un enfoque de “turismo en calma” con actividades privadas y un servicio de conserjería que acompaña cada momento del viaje. (República Checa: las 5 mejores experiencias para vivir en Praga)
A través de experiencias únicas en espacios históricos, acceso exclusivo a monumentos icónicos y propuestas culturales de alto nivel, la capital de la República Checa se posiciona como un destino ideal para quienes buscan recuerdos inolvidables.
Día 1 en Praga: descubre sus secretos y su patrimonio histórico
El primer día de recorrido a través de Praga comienza con una visita sin público al Reloj Astronómico y al Antiguo Ayuntamiento, con acceso reservado a su mecanismo interno, las figuras de los apóstoles y pasajes medievales subterráneos.
Por la tarde, el itinerario continúa en la Biblioteca Barroca del Clementinum conducido por un experto, que ofrece una mirada única a manuscritos antiguos y piezas reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La noche cierra con una cena de degustación en un restaurante con estrella Michelin, con posibilidad de añadir un concierto privado en un salón histórico si el pasajero así lo desea.
Día 2 en Praga: arquitectura, vinos y cielos estrellados
El segundo día en Praga ofrece una inmersión en la vida urbana praguense con un viaje en un tranvía histórico, este recorrido incluye la visita privada a la Residencia del Alcalde, una joya del Art Decó habitualmente cerrada al público.
Durante la tarde, los visitantes son trasladados a un viñedo en erný Kopec, donde disfrutan de una cata guiada con vista al Moldava.
La experiencia culmina con un crucero al atardecer, con opción de incluir maridaje gastronómico y música en vivo.
La despedida es desde la Torre Petín, con ascenso en funicular privado, cócteles bajo el cielo iluminado de Praga y una sesión de observación astronómica a cargo de un profesional.
Praga se presenta así como un destino que conjuga tradición, lujo y autenticidad, reafirmando el valor de la República Checa en el mapa del turismo internacional de alto nivel.
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