Consejeros de Edimburgo han revivido los planes para introducir un impuesto al turismo en la ciudad. Esta idea se ha planteado también en otras partes del Reino Unido, como Hull y Londres. La propuesta se ha presentado con el objetivo de atender el aumento del número de visitantes, misma que los involucra a pagar una tasa transitoria, también conocida como impuesto por habitación-noche. Aproximadamente dos tercios de los estados miembros de la Unión Europea ya imponen este impuesto, con excepción de Chipre, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Irlanda, Letonia, Luxemburgo, Suecia y Reino Unido. Para complicar aún más las cosas, solo algunas áreas de países específicos gravan a sus visitantes. En Alemania, por ejemplo, la investigación del sitio web de viajes Globehunters descubrió que mientras Hamburgo y Berlín cobran a los turistas, no hay impuestos hoteleros en Múnich.
Las fórmulas para aplicar el impuesto también pueden ser complicadas, con Bruselas, por ejemplo, basándola en el número de habitaciones de un hotel. Por lo general, los impuestos de ocupación se cobran por persona, por noche, con una considerable discreción municipal sobre las tarifas aplicadas. La tasa también varía según el nivel de alojamiento, ubicación y autoridad local, y los niños a menudo atraen tasas reducidas o están totalmente exentos.
En tanto, la consultora PwC para la Comisión Europea señaló en un informe sobre el turismo de la UE en 2017 que los países podrían verse afectados en diferentes grados dependiendo del tipo de turistas que atraen.
"Se espera que los países del sur de Europa, que dependen del turismo costero, se vean más adversamente afectados por un aumento en los impuestos al turismo, y, por la misma razón, también obtendrán el mayor beneficio de una reducción en los impuestos turísticos”, indicó el informe de PwC.
"Por otro lado, es probable que los países que visitan con frecuencia los viajeros de negocios se vean menos afectados por los cambios en los impuestos hacia arriba o hacia abajo".
El debate sobre los beneficios o los impactos negativos de este nuevo impuesto al turismo está lejos de terminarse en Escocia. En tanto la Federación de Pequeños Negocios (FSB, por sus siglas en inglés) indicó que la propuesta de los consejeros de Edimburgo no es deseada y tiene un potencial impacto negativo.
Si los impuestos llegaran a estandarizarse en toda Europa, definitivamente será un impacto para los viajeros latinoamericanos, quienes ya se han visto afectados por la noticia del Etias, un permiso especial que deberán tramitar previo a su viaje para ingresar a territorio Schengen. Se estima que el veredicto se presente este verano, seguido de una reunión consular con negocios locales.
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