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Arabia Saudita cancela uno de sus proyectos turísticos más costosos

El gobierno saudí frena la construcción de The Line y no organizará uno de los encuentros de turismo deportivo más prestigiosos de Asia.

Parecía ser el "proyecto faraónico del siglo" y acabó siendo "el proyecto millonario fallido de Arabia". Conocido como “The Line”, el Gobierno de Arabia Saudita proyectó esta ciudad como un "eje vertebrador de NEOM" y uno de los desarrollos turísticos más disruptivos jamás anunciados.

Una ciudad lineal de 170 kilómetros, sin coches ni emisiones y con capacidad para albergar a millones de residentes, que acaba de recibir la paralización oficial del Gobierno de Arabia Saudita. El motivo: priorizar la contención del gasto frente a la ambición simbólica. (Arabia Saudita: el ambicioso plan para convertirse en un megadestino turístico)

Desde la óptica turística, NEOM estaba llamado a convertirse en la gran carta de presentación del país ante los turistas internacionales, especialmente en los segmentos de lujo, innovación y experiencias singulares. Pero no es el único proyecto cancelado por el país: Qiddiya y Neom, también verán interrumpida su construcción.

El fracaso de "The line" obliga a revisar las expectativas sobre el destino

Tal y como recogía Ladevi hace cuatro años, la idea de una ciudad futurista en pleno desierto funcionaba como elemento tractor para captar la atención de mercados emisores clave y reposicionar al Reino como destino emergente más allá del turismo religioso. La reducción drástica de la escala de “The Line”, ahora limitada a un desarrollo urbano de apenas unos kilómetros y con una población muy inferior a la inicialmente anunciada, diluye ese efecto llamada y obliga a revisar las expectativas de llegada de turistas internacionales.

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Para 2030, Arabia Saudita tenía pensado construir ciudades tecnológicas amigables con el medio ambiente: Neom, The Line y Qiddiya. Todas han quedado canceladas por problemas de viabilidad económica.

Para 2030, Arabia Saudita tenía pensado construir ciudades tecnológicas amigables con el medio ambiente: Neom, The Line y Qiddiya. Todas han quedado canceladas por problemas de viabilidad económica.

El impacto económico de esta revisión es considerable. Las cifras manejadas en los primeros años del proyecto se han demostrado inviables incluso para un país con la capacidad financiera de Arabia Saudita.

Estimaciones internas y análisis de consultoras como Phocuswright sitúan el coste potencial de la visión original en torno a los 8,8 billones de dólares, una magnitud que ha tensionado de forma evidente las cuentas del fondo soberano saudí (PIF). La caída de los ingresos derivados del petróleo y el aumento del déficit público, que en 2025 superó el 5% del PIB, han forzado a las autoridades a frenar inversiones que no ofrecían un retorno claro a medio plazo.

Arabia Saudita se despide de los Juegos Olímpicos Asiáticos

A este ajuste urbanístico se suma otro revés para la estrategia de posicionamiento internacional del país: la suspensión indefinida de los Juegos Asiáticos de Invierno de 2029, previstos en Trojena, el complejo de montaña integrado en NEOM. (Arabia Saudita y Viajes El Corte Inglés abren el destino al emisor español)

El evento debía convertirse en un hito histórico al llevar competiciones de nieve a un entorno desértico mediante tecnología avanzada y producción de nieve artificial. Sin embargo, el aplazamiento acordado entre el Comité Olímpico Saudita y el Consejo Olímpico de Asia evidencia las dificultades técnicas, económicas y logísticas de un proyecto que exigía infraestructuras de enorme complejidad en plazos muy ajustados.

¿Queda dañada la reputación de Arabia Saudita como destino y sede de eventos?

La cancelación de esta cita deportiva debilita de forma notable el desarrollo del turismo de eventos y del turismo deportivo, dos pilares clave en la estrategia de diversificación económica del Reino. Arabia Saudita había invertido de forma intensiva en atraer competiciones internacionales como herramienta de “soft power”, con el objetivo de mejorar su imagen exterior y dinamizar la llegada de visitantes.

La incertidumbre generada por el caso de Trojena proyecta dudas sobre otros compromisos de gran escala, como la Expo de Riad 2030 o la organización del Mundial de Fútbol de 2034, especialmente en lo relativo a la capacidad de ejecución y cumplimiento de plazos.

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