De acuerdo con el Barómetro de la Industria de Reuniones, el sector MICE representa aproximadamente el 1.84% del Producto Interno Bruto nacional (PIB).
Turismo MICE: tendencia positiva de crecimiento y consolidación
A pesar de su aportación del 1.84% del PIB nacional, la industria de reuniones en México enfrenta desafíos como concretar una estrategia de largo plazo y políticas públicas que beneficien al sector.
Lo anterior, de acuerdo con el Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (Comir), confirma su relevancia como motor económico y social para el país.
“La industria de reuniones en México mantiene una tendencia positiva de crecimiento y consolidación”, asegura Luis Díaz Pascual, presidente del Comir, en entrevista con Ladevi Medios y Soluciones.
“Estamos hablando de una industria que genera derrama económica, empleo especializado, ocupación hotelera, movilidad, consumo local, atracción de conocimiento y vinculación empresarial.
“Su valor no se limita al evento en sí; cada congreso, convención o exposición activa una cadena productiva amplia que incluye recintos, hoteles, transporte, producción, alimentos y bebidas, tecnología, comunicación, diseño, montaje y servicios especializados”.
De acuerdo con el dirigente del organismo cúpula del sector en el país, México cuenta con infraestructura de clase mundial, conectividad aérea, destinos diversos, recintos competitivos y profesionales altamente capacitados; es decir, “tenemos fortalezas claras para competir internacionalmente”.
Según del ranking ICCA 2025, México avanzó cinco posiciones, del lugar 26 al 21 a nivel mundial, con 191 congresos asociativos internacionales realizados en 2025.
Además, se ubicó como el cuarto destino del continente, solo detrás de Estados Unidos, Canadá y Brasil.
El desafío: concretar una estrategia de largo plazo
De acuerdo con Díaz Pascual, el principal reto para la industria de reuniones está en consolidar una estrategia nacional de promoción, fortalecer los incentivos para captar eventos internacionales y avanzar en políticas públicas que reconozcan al sector como una herramienta de desarrollo económico, turístico y empresarial.
Sobre los desafíos que suponen para la industria las coyunturas internacional y nacional, el líder del Comir menciona que el sector ha mostrado resiliencia, capacidad de adaptación y una clara oportunidad de crecimiento.
“En un contexto internacional marcado por mayor competencia entre destinos, cambios en los patrones de viaje, transformación tecnológica y una demanda creciente por eventos sostenibles y medibles, México ha mantenido una posición competitiva por su conectividad, infraestructura, talento y diversidad de destinos”, asegura.
El “efecto Mundial”: pros y contras
El presidente del Comir considera que la Copa Mundial de Fútbol representó una vitrina internacional extraordinaria para México.
“Más allá de la derrama inmediata, el verdadero valor está en el legado que puede dejar para la industria de reuniones: mayor visibilidad global, infraestructura intervenida, experiencia operativa, coordinación institucional y una narrativa renovada sobre la capacidad del país para recibir eventos de gran escala”.
El reto ahora, añade, es convertir esa exposición internacional en una estrategia permanente de captación de congresos, convenciones, exposiciones, incentivos y eventos corporativos.
“El Mundial puso a México en la conversación global; la industria de reuniones puede mantenerlo en la agenda internacional mediante eventos de alto valor.
“Para Comir, la clave está en pasar del impacto coyuntural al legado estratégico. Si articulamos promoción, conectividad, profesionalización, incentivos y colaboración público-privada, México puede aprovechar el impulso del Mundial para fortalecer su posición como hub de reuniones en América Latina”, subraya.
En ese orden de ideas, David Hidalgo, director de Capital Meetings y ex presidente de PCMA Capítulo México, advierte sobre los efectos que la Copa Mundial de Fútbol dejó en la industria de reuniones.
“Hubo un desplazamiento en el calendario debido al Mundial y una inflación en la industria: se encareció el espacio, la producción, el hospedaje, los traslados, etcétera”.
En este contexto, la “herencia” del Mundial de Fútbol es que los proveedores de servicios “ya vieron que pueden cobrar más por la ley de oferta y demanda, y si bien no subirán precios como lo hicieron durante la temporada del Mundial, no volverán a los costos previos al evento”.
Entre las ganancias del evento deportivo, Hidalgo coincide al señalar que ayudó a reposicionar a México: “El Mundial contribuyó a hablar de lo positivo de México: de su identidad, el colorido, la música y la diversión que caracterizan a nuestra cultura”.
Tendencias: de la generación de experiencias al cambio conceptual
Sobre las tendencias que definen a la industria de reuniones actualmente, el presidente del Comir apunta: “Hoy los clientes buscan eventos más estratégicos, medibles, sostenibles y apoyados en tecnología. Ya no se trata únicamente de reunir personas; se trata de generar experiencias con propósito, resultados claros y retorno de inversión”.
Explica que los organizadores demandan proveedores capaces de ofrecer soluciones integrales, innovación, flexibilidad operativa, análisis de datos, gestión de audiencias, experiencias personalizadas y un compromiso real con las mejores prácticas ambientales y sociales.
“La inteligencia artificial, la automatización, el análisis de datos, la personalización, la sostenibilidad, la inclusión y la medición del impacto ya no son tendencias futuras: son condiciones indispensables para competir”, sostiene.
Además, Comir identifica una mayor exigencia en materia de seguridad, accesibilidad, eficiencia presupuestal y generación de valor para comunidades anfitrionas.
“Los eventos del futuro deberán ser más inteligentes, más responsables y más conectados con los objetivos estratégicos de las organizaciones”.
De su lado, Hidalgo considera que algunos elementos dejan de ser tendencia para convertirse en un establishment, como el desarrollo de experiencias, la sustentabilidad, la tecnología y la inteligencia artificial.
Para el ex show director de IBTM Americas, la industria de reuniones se enfrenta a un cambio conceptual más profundo: “La humanidad está pasando de la economía de la atención a la economía de la transformación.
“Cambió el consumidor. Por ende, el asistente a un evento. Hoy día lo que demanda un evento es que te ayude a ser mejor en todas tus dimensiones como persona. En consecuencia, hoy los eventos están buscando ser entes reales de cambio y transformación en las personas”.
“La gran tendencia es que ya no basta con que los eventos sean brillosos y lindos. La gente está dispuesta a cambiar su evento favorito por uno nuevo, si éste conecta con sus necesidades, si le da información accionable, si defiende los valores y principios que defiende esa persona, si afecta positivamente su conciencia”, explica.
El directivo añade que este cambio conceptual que atraviesa la sociedad implica que las razones por las que las eligen dónde invertir su tiempo y su dinero tienen que ver más con lo que el evento le va a devolver en su multidimensionalidad.
“Ya no basta con traer al gurú más importante de la industria para hablar de marketing o de producción. Hoy se valoran los ponentes que hablan de cómo descansar mejor, cómo administrar el tiempo libre, qué hacer con los residuos o cómo lograr que una producción sea menos costosa y al mismo tiempo más sustentable. Ese es el gran cambio que estamos viviendo en la industria”, expone.
Para concluir, Hidalgo reflexiona: “Los eventos están en el ADN del ser humano. El coincidir, el compartir, el intercambiar, el estar en grupo es humano. Incluso los rituales, como las cenas de fin de año, las bodas, las graduaciones, los cumpleaños. Todo es un evento.
“Está cambiando el mindset de la gente para recuperar más esencia humana. Ha cambiado el rumbo: menos placer por más significado y sentido”.
¿Cómo se pueden integrar las agencias de viajes al turismo MICE?
Las agencias de viajes tienen una gran oportunidad para integrarse a la industria de reuniones, especialmente si desarrollan capacidades especializadas para atender el segmento MICE: reuniones, incentivos, congresos y exposiciones, asegura Díaz Pascual.
“Para hacerlo con éxito, es indispensable capacitarse, entender la operación de los eventos, conocer los requerimientos de grupos corporativos, asociaciones y organizadores profesionales, y construir alianzas con recintos, destinos, DMCs, hoteles, transportadoras y proveedores especializados”, puntualiza.
“La industria de reuniones requiere mucho más que logística de viaje. Requiere diseño de experiencias, manejo de grupos, coordinación operativa, tecnología, atención personalizada, gestión de riesgos, cumplimiento de objetivos y capacidad para agregar valor a cada etapa del evento.
“Para las agencias, integrarse al segmento MICE representa una oportunidad para diversificar su oferta, elevar su nivel de especialización y convertirse en aliadas estratégicas del desarrollo turístico y económico del país”, afirma.
En virtud de que la industria continuará creciendo y demandará cada vez más empresas profesionales, confiables y preparadas, apunta, “quienes inviertan en capacitación, alianzas y tecnología tendrán una oportunidad muy relevante dentro de este mercado”.
Bodas y romance
De acuerdo con un estudio de Deep Market Insights, el mercado de bodas de destino en México alcanzó un valor de US$ 524.87 millones en 2025 y proyecta un crecimiento anual de 7.86% hacia 2034.
Sobre las tendencias en el mercado, Camelú Millán, directora de Corporativos, Hoteles y Venues de ABC Latam, los clientes siguen invirtiendo y apostando por experiencias o “happenings”.
“La gente busca experiencias y momentos para interactuar durante la boda. Por ejemplo, con un perfume bar o actividades de pintura”, señala en diálogo con este medio.
La directiva apunta que el turismo wellness y las bodas van de la mano y que el mercado cada vez más pide experiencias asociadas al bienestar y la relajación en este nicho de mercado.
Además, se registra un cambio en la elección de sedes, donde la hotelería tradicional ya no es la primera opción, sino espacios abiertos, como jardines, haciendas, ranchos o espacios donde puedan vivir experiencias en un temazcal, por ejemplo. Los hoteles boutique también forman parte de la tendencia.
Sobre el presupuesto, ha habido una reconfiguración: “Ahora las parejas prefieren ahorrar en ciertos rubros con tal de tener más experiencias. Quizás elijan un venue más económico para tener actividades inmersivas y de interacción con los invitados, pero al final el presupuesto es el mismo, pero se distribuye de manera diferente”.
Otra tendencia es la elección de destinos emergentes, además de los tradicionales, sobre todo el mercado del sur de Asia. “Ya no solo buscan la Ciudad de México o la Riviera Maya, hoy los clientes piden moverse a Guadalajara, Puerto Vallarta o Oaxaca, lo cual es interesante porque son bodas que representan una ocupación de al menos 4 días y la derrama económica para el país es mejor porque alcanza a otros destinos”.
Millán explica que este año ha habido un repunte de bodas destino en el mercado canadiense, por lo que anima a las agencias de viajes a apostar por él y por el mercado asiático.
En ese tenor, explica que el impacto por las noticias relacionadas con la captura de un líder del narcotráfico en Jalisco a principios de este año tuvo un impacto, sobre todo en el mercado de Estados Unidos.
No obstante, considera que el boom mediático por la Copa Mundial de Fútbol en México abonará a la imagen de México como destino seguro y hospitalario.
La especialista recomienda a las agencias de viajes capacitarse y profesionalizarse, apuntar a mercados alternativos, como las bodas del sur de Asia, y aprender sobre los requerimientos de los clientes y los turistas para una boda destino.
DESTACADOS
“El principal reto para la industria de reuniones está en consolidar una estrategia nacional de promoción, fortalecer los incentivos para captar eventos internacionales y avanzar en políticas públicas que reconozcan al sector como una herramienta de desarrollo económico, turístico y empresarial”. Luis Díaz Pascual, presidente del Comir.
“Cambió el consumidor. Por ende, el asistente a un evento. Hoy día lo que demanda un evento es que te ayude a ser mejor en todas tus dimensiones como persona”. David Hidalgo, director de Capital Meetings.
“Los clientes siguen invirtiendo y apostando por ‘happenings’. La gente busca experiencias y momentos para interactuar durante la boda”. Camelú Millán, directora de Corporativos, Hoteles y Venues de ABC Latam.
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