Corrección vital en el escenario turístico global para 2026: habrá crecimiento moderado y elevada incertidumbre geopolítica que se traducirá en una reducción del crecimiento de las llegadas de turistas internacionales, según el último informe de Oxford Economics presentado en el MarketHub 2026 de HBX en Malta. (MarketHub Europe 2026 de HBX Group, en vivo)
Dave Goodger, Managing-director EMEA de Tourism Economics (de Oxford Economics), en el MarketHub Europe 2026 de HBX Group.
Dave Goodger, Managing-director EMEA de Tourism Economics (de Oxford Economics), advirtió durante la presentación del informe de que el conflicto en Medio Oriente actúa como principal factor de riesgo, con capacidad para alterar tanto los costes operativos del sector como la demanda internacional. En concreto, uno de los principales vectores de impacto se sitúa en el precio del petróleo y su traslación a las tarifas aéreas.
Incertidumbre mundial y su impacto en el turismo: la inflación al alza, las previsiones a la baja
En concreto, Oxford Economics proyecta un repunte de la inflación global en 2026 hasta el entorno del 4%, aproximadamente la mitad del pico registrado en 2022, cuando alcanzó el 8%. No obstante, subraya que este incremento sería más contenido y de menor duración, en parte por una menor dependencia del gas en la generación energética y por una menor transmisión de los costes al consumidor, aunque los precios de los alimentos seguirán actuando como factor diferencial.
Además, la política monetaria continuará siendo restrictiva en las principales economías. Estados Unidos, Reino Unido y la eurozona mantendrán tipos de interés elevados respecto a previsiones anteriores, lo que limitará la capacidad de consumo y de inversión.
Puedes consultar el informe completo en este enlace.
Sumado a que el crecimiento mundial podría desacelerarse hasta el 1,4% en 2026, con riesgo de recesión en varias economías desarrolladas, el sector turístico podría enfrentarse a una caída significativa en las expectativas de crecimiento a corto plazo, con un saldo neto que apenas alcanza el 3% para los próximos 12 meses, frente al 37% en el horizonte de dos años y el 65% a cinco años. Esto refleja un cambio de percepción hacia una mayor cautela operativa en el corto plazo.
De un incremento de turistas internacionales del 8%, al 6%
En términos de demanda, Oxford Economics mantiene una previsión de crecimiento global del turismo, aunque revisada a la baja. Las llegadas internacionales crecerían en torno al 6% en 2026, dos puntos menos que en estimaciones previas. El comportamiento será desigual por regiones: Asia lideraría el avance con tasas cercanas al 12%, mientras que Europa se situaría en torno al 8% y América en niveles más moderados, entre el 4% y el 5%.
El caso de Oriente Medio ilustra el impacto directo de la inestabilidad geopolítica. En el escenario actualizado, la región pasaría de un crecimiento previsto del 13% a una contracción del -32% en llegadas internacionales. Este desplome contrasta con el efecto sustitución que beneficiaría a destinos alternativos, especialmente en Europa y el Mediterráneo, que históricamente han captado demanda desviada en episodios de crisis. (EE.UU lidera el turismo, con Asia cada vez más cerca)
El turismo doméstico, por su parte, se mantendrá más resiliente, aunque con crecimientos más contenidos. El informe apunta a un avance global cercano al 2%, con Asia liderando el incremento (+3%) y Europa en torno al 3%, mientras que Oriente Medio podría registrar caídas en torno al -1%. Esta mayor estabilidad responde a la sustitución de viajes internacionales por opciones de proximidad en contextos de incertidumbre.
El viajero, cada vez más sensible al precio y encariñado con la Inteligencia Artificial
A nivel de comportamiento del consumidor, el informe destaca que el viaje sigue siendo una prioridad de gasto, aunque cada vez más condicionada por el precio. El 81% de los viajeros afirma que el coste influye en la elección de destino y el 79% en la duración del viaje. Aun así, más de la mitad (53%) sigue otorgando relevancia a las experiencias de lujo, lo que evidencia una polarización de la demanda entre valor y premium.
Por último, Oxford Economics identifica factores estructurales que sostienen el crecimiento a medio plazo. La digitalización y el uso de herramientas tecnológicas (empleadas por el 77% de los viajeros), junto al auge de la inteligencia artificial en la planificación (18% de uso), están facilitando la conversión de la demanda.
Además, el crecimiento intraeuropeo y de corto radio, que podría representar hasta el 82% del incremento de llegadas en la UE en 2026, se perfila como uno de los principales motores del sector en un entorno de elevada incertidumbre.
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