Del 26 al 28 de agosto Azabache celebró una nueva edición de Horizonte Azabache, una experiencia diseñada para consolidar el liderazgo de sus equipos y reforzar el compromiso con las metas de la compañía a través de dinámicas colaborativas, reflexivas y recreativas.
Horizonte Azabache demostró que, cuando los equipos trabajan unidos, la empresa se fortalece y se proyecta hacia un futuro de crecimiento sostenido.
A través de este encuentro, los participantes trabajaron para fortalecer su carácter y ratificaron su papel como impulsores del crecimiento empresarial.
El encuentro representó un espacio de conexión y aprendizaje, donde cada líder tuvo la oportunidad de analizar su desempeño, identificar áreas de mejora y aportar al fortalecimiento colectivo.
Con un enfoque en el trabajo en equipo, Horizonte Azabache reafirmó la convicción de la compañía en que el éxito se alcanza a través de la unión y la determinación compartida. (Azabache impulsa la industria turística con formación y oportunidades de comercialización)
Horizonte Azabache: un evento orientado al liderazgo
Horizonte Azabache fue concebido como una plataforma para que los líderes de la empresa desarrollaran y optimizaran sus habilidades.
Durante tres días, las actividades se centraron en fomentar la autoconfianza, la visión estratégica y la colaboración, pilares fundamentales para mantener el ritmo de crecimiento que distingue a Azabache en el sector.
Con esta iniciativa, Azabache refuerza su apuesta por un liderazgo sólido y humano, que prepara a sus colaboradores para enfrentar nuevos retos con determinación.
Horizonte Azabache refuerza el aprendizaje y el compromiso de los profesionales
Uno de los momentos más significativos del evento fue la sesión de análisis personal, en la cual los participantes exploraron sus fortalezas y detectaron áreas de oportunidad.
Este ejercicio les permitió reafirmar su compromiso no solo con la empresa, sino también con sus compañeros de equipo, promoviendo una cultura de apoyo mutuo y excelencia.
Al cierre de Horizonte Azabache, los asistentes recibieron un certificado que validó su participación y el aprendizaje adquirido.
Este reconocimiento simbolizó no solo el esfuerzo individual, sino también el impacto positivo en el colectivo, dejando claro que el liderazgo es una construcción compartida.

