Anteriormente, Andrés Conesa, director de la aerolínea, dijo que el monto de compensación se actualizaba conforme el paso del tiempo. En el primer mes de haber guardado las naves, Aeroméxico dejó de ingresar $ 200 millones, de acuerdo con información de El Financiero.
AEROMÉXICO. Logran compensación por el Boeing 737MAX, pero continúan los problemas
En medio de la crisis del Boeing 737Max, Aeroméxico informó a través de un comunicado que ha logrado un acuerdo de compensación con el fabricante estadounidense luego de tener que suspender un total de 13 aviones de este modelo. El acuerdo se mantiene como "confidencial" pero su objetivo principal fue mitigar el efecto de la suspensión, ya que Aeroméxico sufrió una baja del 6% en el número de pasajeros transportados en el último año, informó la firma a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
Vale recordar que esta suspensión se derivó luego de dos accidentes de este modelo de Boeing. Un 737 se estrelló en el mar de Java, Indonesia, el 28 de octubre del año pasado, mientras volaba desde Yakarta hasta Pangkalpinang.
Más tarde, el 10 de marzo de 2019, un Boeing 737 de la aerolínea Ethiopian Airlines cayó en Adís Abeba. Fue entonces que Aeroméxico decidió parar la operación de este modelo.
Sin embargo, el pasado 5 de enero se dio a conocer que Boeing sigue analizando nuevos “fallos potenciales” en este polémico modelo que ha estado en tierra desde hace poco más de nueve meses. Como parte del trabajo para devolver el Max al servicio, la compañía y los reguladores han examinado cada aspecto del avión, descubriendo nuevos defectos potenciales de diseño. A petición de la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés), Boeing llevó a cabo una auditoría interna en diciembre para determinar si había evaluado con precisión los peligros de los sistemas clave y cuánto tiempo le tomaría a los pilotos responder a las emergencias, según las fuentes consultadas por el Times.
Entre los problemas más apremiantes descubiertos se encontraban las preocupaciones no reportadas anteriormente con el cableado que ayuda a controlar la cola del Max.
La compañía está analizando si dos paquetes de cableado están demasiado juntos y podrían causar un cortocircuito, lo que en esa área podría provocar un accidente si los pilotos no responden correctamente.
Boeing todavía está tratando de determinar si ese escenario podría ocurrir realmente en un vuelo y, de ser así, si necesitaría separar los cables en los aproximadamente 800 aviones Max que ya se han construido. La compañía dice que la solución, si es necesario, es relativamente simple, informa el Times.
La compañía comunicó a la FAA esta vulnerabilidad potencial y el nuevo director ejecutivo de Boeing discutió los posibles cambios en el cableado en una conferencia telefónica interna la semana pasada.
La compañía eventualmente necesitará analizar si existe el mismo problema en el 737 NG, el predecesor del Max. Actualmente hay unos 6.800 de esos aviones en servicio.
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